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Misericordiosos como el padre


Mensaje de nuestro Director

Muy querida Comunidad Educativa:

Con la meta ya a la vista, tenemos por delante el cierre del ciclo escolar 2016 ­ 2017. Viene un periodo fuerte en el que habremos de presentar exámenes, entregas de trabajos, ceremonias, por lo que habrá necesidad de apretar el paso, de redoblar el esfuerzo para el último tramo.

En la línea de meta nos aguarda la satisfacción del deber cumplido, el recuento de los momentos compartidos con la familia, con los amigos, así como la evocación de los apuros que nos invadieron y que a la distancia, ya no parecen tan grandes, ni los momentos tristes tan apabullantes, porque Dios, en su infinita bondad y sabiduría, nos dispuso para la felicidad, para la alegría, pero también para la gratitud.

La meta nos ofrece un panorama retrospectivo no sólo del recorrido, sino de todo aquello que involucró la prueba; es entonces cuando reconocemos el entrenamiento que se hizo necesario, la disposición de ánimo que se requirió para aceptar el desafío, el valor del apoyo recibido, lo bien que se sintieron las porras y los aplausos… ¡la maravillosa oportunidad de vivir la experiencia!

Procede entonces expresar nuestra gratitud a todos aquellos que estuvieron a nuestro lado, ya sea de manera próxima o a la distancia y agradecer al Cielo por el entusiasmo y por la fatiga, por los escollos superados y por cada caída, por el sol que nos dio energía y las estrellas que velaron nuestro descanso… ¡es tiempo de alabanza! ¡siempre es tiempo de alabanza!

Junio guarda días muy propicios para ello: el domingo 4 se conmemora la fiesta de Pentecostés, que representa la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo; el domingo 11 se celebra a la Santísima Trinidad, comunidad preciosa de amor infinito1; el domingo 24 se conmemora la natividad de San Juan Bautista, primo de Jesús, que anunció la Buena Nueva y con el bautismo selló la conversión. Sin embargo, debo insistir en que todos los días, cada momento de nuestra vida es una gran ocasión para agradecer y conmemorar el gran amor que la Trinidad nos obsequia.

A la gloria de la meta le sucede un cierto periodo de descanso, que promete tiempo libre para dedicarlo a aquello que nos es placentero o que postergamos en razón de los deberes. Yo les invito a hacer de ese tiempo un gran capital para divertirnos, pero también para descubrir en nosotros otros talentos y para disfrutar más, muchos más momentos con nuestras familias.

Hago votos porque esta aventura de vida que compartimos nos mantenga unidos en Cristo Jesús, al tiempo que les deseo éxito en la conclusión de este ciclo escolar y toda la bienaventuranza para el próximo, en el que retomemos la marcha como los campeones lasallistas que ya somos.

¡Muy felices vacaciones de verano!



Con Profundo Afecto

Hno. Ángel Ibarguren Aguirre

Director General


I N D I V I S A   M A N E N T



1) Santo Padre Francisco, Encíclica Laudato si, Oración cristiana por la Creación, Santa Sede, 24 de mayo de 2015, p.185, consultado en: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals.index.html#encyclicals



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